El Hijo del Dios Viviente
Mateo 16:16
La confesión de Pedro sigue: «el Hijo del Dios viviente». Jesús lo llama bienaventurado, porque eso no se lo reveló carne ni sangre, sino su Padre que está en los cielos (16:17).
Mateo 16:16
La confesión de Pedro sigue: «el Hijo del Dios viviente». Jesús lo llama bienaventurado, porque eso no se lo reveló carne ni sangre, sino su Padre que está en los cielos (16:17).