Abre y Ninguno Cierra
Apocalipsis 3:7
Quien tiene la llave decide: «el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre». Enseguida lo aplica a Filadelfia: ha puesto delante de ella una puerta abierta, que nadie puede cerrar. La iglesia tiene poca fuerza, pero la puerta no depende de ella.