Aprendió la Obediencia por lo que Padeció
Hebreos 5:8
Hebreos recuerda que Cristo, en los días de su carne, oró con gran clamor y lágrimas al que podía librarlo de la muerte, y añade: «aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia». Así perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para los que le obedecen.