Sacerdote para Siempre
Hebreos 5:6
Hebreos cita el Salmo 110, donde Dios declara: «Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec». Lo aplica a Cristo, que no se hizo sumo sacerdote a sí mismo, sino que fue designado por Dios (Hebreos 5:5).